Quince empresas automotrices del Estado de México participaron en la fabricación de los respiradores pulmonares Ehécatl 4T y Gätsi

Fuente: Isaac Ramirez. La silla Rota. 

TOLUCA.- Quince empresas del Clúster Automotriz del Estado de México, ubicado en Toluca, tuvieron que modificar sus procesos de manufactura durante la contingencia sanitaria del covid-19, con el objetivo de no cerrar sus puertas y aportar su experiencia y mano de obra para la producción de los dos primeros ventiladores mecánicos que se fabrican en México, para asistir a quienes han tenido complicaciones a causa de este virus.

Se trata de los respiradores pulmonares, Ehécatl 4T y Gätsi, los cuales fueron presentados ayer por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y que, en su nombre, conservan la esencia mexiquense de las manos que lo fabricaron, pues el primero significa «Dios del viento mexica», como la reserva natural que existe en Ecatepec; mientras que el segundo se atribuye al «suspiro otomí», una de las etnias originarias del Estado de México.

En entrevista con La Silla Rota, la presidenta ejecutiva del Clúster Automotriz, Elisa Crespo, indicó que el proyecto inició hace cuatro meses, cuando el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)se acercó con los empresarios mexiquenses para solicitarles el desarrollo de un prototipo de respirador pulmonar que elaboró el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (Cidesi) y que entraría en un proceso de industrialización y manufactura.

«A partir de la invitación, se conformó un grupo multidisciplinario de 15 personas y en el que participaron distintas empresas del clúster, para comenzar a elaborar el proyecto, partiendo desde cero, (…) por eso, hay que decir que los respiradores cuentan con mano de obra mexiquense y que se hizo a partir de las aportaciones de empresarios que han participado por muchos años en la industria automotriz«, señaló.

Patente mexicana

El nacimiento del Ehécatl 4T ocurre a partir del prototipo que desarrolló el ingeniero Hugo Gamez del Cidesi, logrando consolidar así la patente cien por ciento mexicana de un ventilador de tipo invasivo y adaptado para pacientes adultos, mientras que Gätsi se desarrolló en apoyo a la empresa Dydetec, que también contaba con su modelo en estado avanzado para un respirador de uso pediátrico y para adultos, y para los cuales se invirtieron más de 259 millones 891 mil pesos, de acuerdo con el Conacyt.

«La incursión del sector automotriz en este tipo de proyectos es destacable, pues la posibilidad de entrar a la manufactura de equipos médicos, requiere de expertos, por el control de calidad que se necesita y que solo lo puede cumplir un sector como el nuestro del que también dependen varias vidas humanas, aunque esto conllevo a una modificación en los procesos para cumplir con un estricto control de calidad», aseveró Elisa Crespo.

Explicó que, una vez que se conformó el equipo multidisciplinario, se trabajó en la localización de las partes y la integración de los componentes, logrando que el 70 por cientos de éstos, sean de origen mexicano, mientras que el 30 por ciento restante tuvo que ser importado con el apoyo de la Dirección General de Aduanas.

«El diseño, el prototipado, la consolidación de las partes y los componentes, así como la industrialización y la manufactura nos llevó tan solo cuatro meses, cuando este desarrollo requeriría entre dos y tres años en promedio. Fueron días de mucho trabajo permanente, mañana, tarde y noche, y en los que se trabajó a contrarreloj, porque sabíamos las circunstancias bajo las cuáles se habían demandado los proyectos y que de esto dependía salvar vidas», agregó la presidenta ejecutiva del Clúster.

 

El reto

Para las empresas participantes en el desarrollo de estos ventiladoresmecánicos, de los que no se tenía experiencia previa en el país, el reto fue mantener a la planta productiva sana, debido a que las líneas de producción tuvieron que mantenerse abiertas en pleno pico de la pandemia, aunque bajo estrictos protocolos de seguridad y sanidad para evitar contagios que pusieran en riesgo la entrega de los modelos.

Tras desarrollar ambos modelos, éstos fueron sometidos a un proceso de validación ante la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris), quien logró acreditar que éstos cumplen con los requerimientos de calidad y control internacionales necesarios para garantizar un buen funcionamiento en los pacientes que lo necesitan para poder mantenerse con vida y, de esta forma, poder iniciar una producción en serie.

Las pruebas a las que fueron sometidos consistieron en ensayos en pulmones artificiales y en sistemas vivos, además de supervisiones preclínicas, las cuales fueron aprobadas en materia de calidad y seguridad sanitaria biométrica, por lo que, en una primera etapa, se autorizó la producción de 500 ventiladores del tipo Ehécatl 4T y 500 más del modelo Gätsi.

«A partir de esto, quedó demostrado que México tiene muchas capacidades de encontrar el talento necesario en las empresas, para cumplir con las características y controles de calidad en su producción. El permiso para producir estos dispositivos es temporal, no permanente, por lo que regresaremos a la producción de automóviles, pero nosotros respondimos a una solicitud del gobierno para ayudar a la sociedad, con miras a un posible desarrollo industrial que no existe en México«, dijo.

Una nueva industria

La directora del Conacyt, Elena Álvarez Buylla, aseveró que la producción de ambos modelos de respiradores, cuyo costo de fabricación fue cercano a los 300 mil pesos por cada uno; es decir, una quinta parte de lo que implica su compra en el extranjero, permitió el nacimiento de una nueva industria nacional «destinada a salvar vidas» que ayudará a avanzar hacia la soberanía científica y la independencia tecnológica.

«Ésta es una oportunidad de que se hable de México en todo el mundo, pues las empresas mexicanas tienen abiertas sus puertas para adaptar sus líneas de ensamble y velar por la inversión. Está demostrado que las crisis sacan lo mejor de nosotros y lo que logramos es una muestra de ello», coincidió Elisa Crespo.

Hasta el 19 de junio pasado, habían llegado 811 ventiladoresmecánicos a México, los cuales fueron adquiridos en China, mientras que el gobierno mexicano compró 420 más a la empresa Hamilton Medical de Estados Unidos, según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores, el 02 de julio.

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