Sólo cuatro manufactureras han avanzado en la legitimación del Contrato Colectivo de Trabajo; expertos jurídicos pronostican una posible sacudida en el rubro por presión de Estados Unidos tras la firma del T.MEC.

Fuente: Omar Brito. Milenio 

A pesar de que la industria en Estados Unidos tiene puesto los ojos en los procesos democráticos de los sindicatos automotrices en México, el avance en la legitimación del Contrato Colectivo de Trabajo en este sector ha sido a cuenta gotas, pues solo 4 ensambladoras y 21 manufactureras han realizado este trámite, quedando fuera gremios históricos como el de Volkswagen, Nissan y Audi, los cuales se autoproclaman como independientes.

La industria automotriz es una de las prioridades en el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), por lo que se espera una sacudida para las organizaciones sindicales mexicanas en los próximos tres años. Hasta finales del 2020 solo 25 sindicatos de la industria habían entregado su constancia de legitimación, de los cuales 21 corresponden a empresas manufactureras de autopartes, y solo 4 empresas ensambladoras, entre las que destacan Ford Motor Company, Honda de México, TMMGT Servicios (Toyota), Valeo Sistemas Eléctricos, Nemak México, Cerrey, Impro Industries México y Kromberg & Schubert México LE.

De acuerdo a la Secretaría del Trabajo, el primer evento de consulta data del 13 de noviembre de 2019, como parte del proceso de legitimación del CCT de RDCM, S. de R.L. de C.V., la gran mayoría de los procedimientos de legitimación han tenido verificativo en la zona Norte y en el Bajío de nuestro país, destacando los estados de Nuevo León y Guanajuato.

El cien por ciento de los procedimientos de legitimación “han sido exitosos, convocando a un aproximado de más de 30 mil trabajadores”, afirmó la dependencia al señalar que todos los eventos de consulta han acudido inspectores federales del trabajo, independientemente de que el sindicato haya optado por el acompañamiento de un notario público. La presión de los gobiernos y sindicatos de Estados Unidos y Canadá provocará que las organizaciones de trabajadores de la industria automotriz en México sean de las más vigiladas en el cumplimiento de su democracia, por lo que se espera una renovación en los liderazgos y en las condiciones laborales.

En pocas palabras, la presión de dichos actores podría terminar con el charrismo sindical en las empresas ensambladores y de autopartes en nuestro país. Así lo considera Ricardo Martínez, especialista en el tema y quien refiere que el cambio será difícil, pero subraya que cualquier violación al T-MEC podría generarle problemas al gobierno y a las empresas instaladas en México.

“Hablando de sus sindicatos podemos decir que en general las viejas plantas mexicanas: háblese de Ford, General Motors y Chrysler, esencialmente están con la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y con sindicatos muy estables con los cuales tienen una buena relación, una relación correcta y por otro lado tenemos otras empresas que tienen sindicatos independientes como es Wolkswagen en Puebla, Nissan en Cuernavaca y eso genera que el sindicalismo de la industria automotriz sea un sindicalismo realmente activo, estable, pero con negociaciones colectivas reales”.

El doctor en derecho laboral y director de la firma De la Vega & Martínez Rojas, subrayó que México se ha convertido en un país “con un gran sentido automotriz” y con suma importancia en el mercado de autopartes, por lo que será vital que la reforma laboral se cumpla.

“Con esta reforma laboral que tuvimos que protege esencialmente la negociación colectiva efectiva y del derecho de asociación, sí vamos a ver nuevos actores en algunas plantas. Se está despertando alguna democracia sindical con más fuerza porque hay que hacer notar que algunos de los liderazgos antiguos tienen años que con los mismos líderes, con los mismos secretarios generales y eso está provocando algo de movimiento», dijo Ricardo Martinez.

“Con la nueva democracia sindical establecida en la reforma laboral ahora las elecciones que van a ser por voto libre, vamos a ver el cambio de dirigencias y quizás cambio de sindicatos, y también creemos que en la industria automotriz va a intervenir muchísimo la presión de Estados Unidos”, añadió.

Explicó que dentro del T-MEC quedó establecido que un trabajador de la industria automotriz tendrá que ganar hasta 16 dólares por hora, lo cual, previó, será un escenario complicado para empresas y sindicatos.

“Esto implica que si no se cumplen se pueden suspender o limitar los derechos arancelarios de las plantas ubicadas en México y también tenemos”, advirtió.

Las empresas no están en el contrato colectivo Chrysler Toluca. Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz Integrada, Similares y Conexos de la República Mexicana (CTM) General Motors. Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz Integrada, Similares y Conexos de la República Mexicana (CTM) Mazda. Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos de la República Mexicana (CTM) Nissan.  Sindicato Independiente de Nissan Mexicana (Independiente) Mercedes Benz. Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz Integrada, Similares y Conexos de la República Mexicana (CTM) Volvo. Sindicato de Trabajadores de la Manufactura, Reparación, compra y venta de Artículos de la Industria Automotriz (CTC) Volkswagen. Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos, Volkswagen de México (UNT) BMW.  Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos de los Estados Unidos Mexicanos (CTM) Audi. Sindicato Independiente de Trabajadores de Audi (Independiente)

Ante todo esto, Ricardo Martínez pronosticó que Estados Unidos no tardará mucho en solicitar un “panel arbitral” para revisar que se cumplan todos los términos en este rubro, y difícilmente sindicatos y empresas pasarán la prueba, consideró.

“Estados Unidos ha puesto mucho hincapié, a puesto tres autoridades para vigilar el cumplimiento de la reforma laboral; especialmente tenemos una agencia dedicada específicamente a vigilar el tratado de libre comercio con la Secretaría del Trabajo,  Economía y del Departamento del Tesoro en Estados Unidos y un consejo de expertos que se nombraron con tres líderes sindicales de ese país: del Steel Workers, FLCO y de las autopartes y eso nos da el punto de qué va a haber mucha presión”, explicó.

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